INQUISICIÓN
INQUISICIÓN El matrimonio del poder (imperio) con la teología (a través de los Concilios Ecuménicos) tuvo el poder de establecer la verdad, porque es la versión del poder. La de los perdedores es la subversión. Habiendo establecido la verdad sobre Cristo y sus naturalezas, los que no estaban de acuerdo fueron acosados, perseguidos, destituidos de sus cargos y se hicieron muchas disputas, mentiras y complots contra los subversivos. Como la verdad era “imperial” y el obispo de Roma, con la caída del imperio, asumía las prerrogativas del emperador con el título de papa, este comenzó a luchar contra los herejes (aquellos que no replicaban las verdades oficiales). Más que la pureza doctrinal, buscó expandir el poder de la iglesia y sus Papas, cada vez más dependientes de los ingresos eclesiásticos, para mantener la pompa y el lujo del clero y la iglesia. De ahí la Inquisición (siglos XII y XIX) en Europa y América Latina. El objetivo era identificar y castigar a los herejes y apóstata...