LA RELIGIÓN DEL MÉRITO NO ES PARA AFICIONADOS
LA RELIGIÓN DEL MÉRITO NO ES PARA AFICIONADOS Una vez que el niño nace, debe ser bautizado para recibir el nombre, la ciudadanía y la salvación. El nombre es conferido "en la pila bautismal", la ciudadanía viene con el nombre y los registros eclesiásticos de los bautismos realizados y la salvación por gracia impartida por el sacramento. Durante la vida, la persona religiosa debe orientar la agenda de comportamiento individual, obedeciendo a los cánones. Las reglas morales, abundantes por cierto, son propias de todas las religiones que sitúan el mérito como bien salvífico. Dependiendo de la religión, los nombres pueden variar: santificación, sublimación, ascetismo, kharma, consagración, dedicación, fidelidad, etc. Comportándose de acuerdo con las normas religiosas, la persona tendrá menos probabilidades de ser enviada al purgatorio o al infierno. Como nadie está nunca seguro de ser lo suficientemente bueno, el castigo pende sobre la cabeza de la persona fiel a la religión, c...